Para
empezar, a veces conocemos personas que nos hacen sentir a gusto con nosotros
mismos y con las personas sin nada a cambio. Esto provoca una posición de amor
y alegría, la cual se lleva a cabo mediante un comportamiento bondadoso, que
forma parte de nuestro modo de vivir. Al relacionarnos con ellos sentimos una sensación
especial, no queriendo que se acabe ese día, por ejemplo: un joven comiendo
helado con su mejor amigo, este estará feliz y actuará de acuerdo a como se
siente. Ahora bien, un hombre mayor se sentirá satisfecho al estar con otro en
un billar, tomando alguna bebida especial y disfrutando de las canciones
puestas en dicho lugar, tan normal para él. Así mismo me sentí ese día al estar
en un restaurante con aquel hombre, todo fue impresionante, un día inolvidable
para mi, fue el día que tuve mi experiencia con Harold Bloom.
Ese día
fue cuando me enteré de que había conocido al mejor crítico literario de los
últimos tiempos, y, sobre todo del último siglo. Conversamos por largo rato
acerca de su vida y me contó sobre sus conocimientos de literatura. De pronto recordé
la primera vez que había leído un libro de Harold Bloom, hace un par de años,
cuando aun era una adolescente. En aquel entonces no comprendía mucho su estilo
de escritura y mucho menos lo que quería transferir en sus textos. Con el pasar
del tiempo me di cuenta que sus escritos reflejaban las críticas más
impresionantes que jamás haya leído. Textos que reflejaban años de conocimiento
literario, y entonces me di cuenta que había descubierto uno de los pocos
autores que me harían delirar en mis pensamientos.
Para
concluir, tuve una experiencia increíble, y descubrí el mar de ignorancia que
abundaba en mi cabeza cuando sus filósofas palabras me hicieron ver en segundos
mi forma equivocada de ver el mundo. Para entender sus palabras hay que pensar
mucho, de eso me di cuenta cuando me dijo: "todos sufrimos en el mismo
idioma"; no lo entendí pero fingí que si. También me dijo: "Cambia tu
forma de pensar y así cambiaras tu mundo". Eso me motivo a tomar mejores
decisiones en mi vida que me ayuden a ser mejor. La pasamos de lo mejor, fue un
día inolvidable, leímos, reímos e hicimos muchas cosas divertidas. No pensé que
el Sr. Bloom fuera tan amigable, además, fue interesante descubrir un mundo
totalmente nuevo a través de la literatura, comprobar que es escribir es un
arte y es el mejor pasatiempo; no pensé que estas palabras salieran de mi, pero
quisiera repetir ese día.